La utilidad de los tapices es diferente a la de las alfombras. Se trata de un tejido bordado cuya decoración representa escenas costumbristas, generalmente inspiradas en la vida campestre francesa.
Estos tejidos se utilizan, principalmente, como motivos decorativos, aunque en un principio también cumplían una función domestica, ya que aislaban las paredes del frío.
Los tapices con más prestigio del mundo son los franceses. Su creación fue respaldada por la monarquía francesa de tal modo que incluso colaboró para la creación de manufacturas como la creada en el s. XVII en Aubusson, de ahí que muchos de los tapices reciban el nombre de esta ciudad francesa.
El tapiz vio su época de esplendor entre los s. XVII-s. XVIII debido a una fiebre por lo francés común a toda la nobleza Europea. Decayendo en el s. XIX para volver a resurgir en el s.XX con un artista llamado Jean Lurcar, quien otorgó a la creación de tapices la condición de arte mayor.